Monday, 14 July 2008

Llegué a Monterrey

... y la fila del Starbucks (que en apariencia era del tamaño de la de Corporativo Polanco, donde normalmente salgo en máximo 7 minutos) tardó 30 minutos.

Hay dos posibilidades:

- La gente es lenta para ordenar.
- Los empleados son lentos para ejecutar la orden.

Sea cual sea el caso la conclusión es la misma: los regios no son tan fregones como se creen.

Mañana, informes sobre la fila en el consulado...

3 comments:

Mich said...

A chinga, y el que esta ahí en reforma que?

Coller... said...

Pues dirigieron toda la documentación al consulado de Monterrey... y tardaba más reenviarla que pagarle a Piero el viaje turístico al norte.

Marcos Legaspi said...

jajaja, pobres regios.

P.S al consulado de España? OLVIDALO!